Tipos Champu
Peluquería

Tipos de champú, ¿conoces los principales?

Vamos a ir directamente al grano, y vamos a aprender a distinguir los principales tipos de champú y cuáles son sus funcionalidades. Descubre el mejor para tu tipo de cabello.

Conviene recordar que el champú está destinado a limpiar el cabello y el cuero cabelludo, siendo un elemento fundamental en el proceso de tratamiento capilar. ¿Y sabías que, además de limpiar, abre las cutículas del cabello y las prepara para recibir el tratamiento?

Sin embargo, debe utilizarse con moderación, ya que si se usa en exceso puede provocar la sequedad del cabello y del cuero cabelludo. Conocer esta «variable» es importante, al fin y al cabo, para que el cabello crezca de forma saludable es fundamental que el cuero cabelludo esté equilibrado.

Por eso es importante conocer cada uno de los tipos de champú que hay que utilizar según las necesidades de tu cabello.

Tipos de champú: Nacarado, transparente, lechoso

En su mayoría, los champús nacarados funcionan mejor para los cueros cabelludos secos, al igual que los claros limpian más que los nacarados. Pero, créeme, los champús claros pueden ser tan hidratantes como los nacarados, y los nacarados pueden limpiar igual de bien.

Aunque exista una «regla», tener en cuenta sólo el aspecto visual del champú puede ser un error. La limpieza que proporciona depende de todas las especificidades de su fórmula, dependiendo, por ejemplo, de los activos hidratantes de la composición.

¿Está acostumbrado a escuchar que el champú transparente se recomienda para las personas que necesitan controlar el aspecto graso del cuero cabelludo? En general, esto es cierto, porque suele tener un alto contenido en sulfatos que contribuye a este «exceso de limpieza» y a resecar el cabello. Sin embargo, hay productos transparentes sin sulfato y entonces toda la historia cambia.

El mismo razonamiento se aplica a los champús de aspecto lechoso, que (en la concepción común) tienen un bajo contenido de limpieza. Suelen ser champús para tratamientos específicos, como los anticaspa y los cabellos extra secos. Su coloración blanca es en virtud de tener componentes hidratantes en su fórmula, las cremas. Pero, una vez más, mire la etiqueta y esté atento a toda la composición del producto, porque puede sorprenderle.

Antes del champú

De hecho, el prechampú no es más que un producto que se aplica de los largos a las puntas del cabello antes del lavado, siendo normalmente un aceite o una crema.

Este producto tiene la finalidad de proteger el cabello del champú, evitando que lo dañe. ¡Siempre se puede aplicar! Aunque no es necesario que sea un producto específico. El aceite vegetal se puede utilizar perfectamente como prechampú. Aplícalo sobre el cabello seco antes de lavarlo y ¡ya está!

Tipos de champú exfoliante

Considerado como un champú de tratamiento, no puede ser utilizado constantemente. Lo recomendable es una vez cada dos meses, ya que el cuero cabelludo se vuelve sensible al uso.

El champú exfoliante tiene esferas que actúan exfoliando el cuero cabelludo. Las esferas ayudan a eliminar todo el exceso de piel, por lo que el proceso es muy similar a la exfoliación que se realiza en la piel.

Tipos de champú antirresiduos

Conocido como champú de pretratamiento, el champú antirresiduos tiene un PH más alto. Últimamente, también se puede encontrar este tipo de champú en el mercado, bajo el nombre de Detox.

Piénsalo así: se encarga de abrir las cutículas de tu cabello antes de un proceso de hidratación, reconstrucción o incluso químico. A través de esta «apertura», favorece una mejor absorción de los nutrientes en el cabello y, en consecuencia, un mejor resultado.

Pero no debe utilizarse constantemente, ya que deja el pH desequilibrado. ¿Qué significa esto? Pues puede hacer que el cuero cabelludo y las hebras se resequen, además de dar lugar a un cabello más estructurado, opaco y sin brillo. Lo ideal es utilizarlo a intervalos bien espaciados, no más de una vez al mes, para una limpieza profunda.

Tipos de champú sin sulfatos

Los sulfatos se utilizan mucho en las industrias, y generan mucha espuma y mucha limpieza.

Sin embargo, pueden causar irritaciones, descamación, además de provocar sequedad en el cabello y un posible efecto rebote: la limpieza del cuero cabelludo es excesiva y su cuerpo puede entender que le falta aceite allí, es decir, su cuero cabelludo se volverá más graso de lo normal.

Los champús sin sulfatos tienen un pH más equilibrado, realizan una limpieza más suave (y saludable) y no resecan tanto el cabello. Es ideal no sólo para quienes tienen el cabello seco o normal, sino también para los cabellos mixtos y grasos. ¿Un consejo? Cuando opte por él, evite utilizar reparadores de puntas que tengan siliconas insolubles en la composición, porque no podrá eliminarlas.

Tipos de champú de lavado

De hecho, el co-wash es una técnica que consiste en lavar el cabello sólo con el acondicionador. Para que pongas en práctica esta técnica, es imprescindible que elimines de tu rutina diaria el aceite mineral y acabes con las reparaciones con silicona insoluble en el cabello.

Si optas por este tipo de lavado, la limpieza será más suave, tu cabello estará más hidratado y sedoso y su cutícula deberá permanecer cerrada. Se adapta perfectamente a los que tienen el pelo seco y reseco, por lo que muchos cabellos rizados y encrespados hacen el co-wash. Pero nada impide que las mujeres con pelo liso u ondulado lo utilicen.

No hay que preocuparse de que el pelo se engrase, porque no ocurrirá. El champú-acondicionador es adecuado para ello, con agentes limpiadores que no hacen espuma y no dañan el cabello. Limpia y trata el cabello simultáneamente.

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