Peluquería

¿Cómo cuidar el cabello ondulado?

A pesar de ser bonitos, tener estos pelos puede ser un reto, ya que no son ni lisos ni rizados, y la falta de definición da mucho trabajo.

¡Pero, junto al posible «sufrimiento», hay puntos positivos que sólo tiene este tipo de cabello! El hecho de que no esté ni ahí (en el lado rizado) ni ahí (en el lado recto) también es un motivo de alegría. Al fin y al cabo, cuando tu pelo recibe lo que necesita, es simplemente increíble, ¡y en cualquier ocasión!

¿Cómo puedo saber si mi pelo es ondulado?

Créenos, muchas personas solo descubren que tienen el pelo ondulado después de los 30 años. Eso es porque no siempre es sencillo. A menudo, las ondas son tan sutiles que es fácil confundirlas con un pelo liso con personalidad propia. En otros, las ondas son casi rizos. Y si no estás segura, puedes tratar tus mechones como si fueran rizados, sin conseguir nunca el efecto deseado.

El consejo para (re)descubrirse a sí mismo es notar si su cabello tiene ondas con curvatura S, que pueden estar en toda la extensión de las hebras (con raíces rectas) o de manera más suave en los largos o puntas.

En este último caso, por cierto, ¡se pierde la curvatura muy fácilmente! Y también tiene un rizo que se define como pre-rizos; según el acabado, aparecen rizos abiertos, con ondas que comienzan en las raíces y se marcan bien hasta las puntas.

¡Tengo ondas! Y ahora, ¿cómo cuido mi pelo ondulado?

Considérese dueño de un cabello versátil. Puedes dejar el pelo liso o estimular las ondas para que aparezcan y se mantengan en su sitio. La elección es tuya. Sin embargo, independientemente de esto, es necesario que entiendas qué cuidados debes darle a tu cabello.

¿Cómo cuidar el cabello ondulado?

Al igual que cualquier otro tipo de cabello, el cabello ondulado debe tratarse de forma muy especial para potenciar su textura natural. Y esto se aplica desde el lavado hasta el acabado. Además, la hidratación, el corte, el peinado y el cuidado diario: ¡compruébalo!

Lavado

Los cabellos con textura ondulada pueden acumular grasa con mayor facilidad, por lo que lo ideal es no pasar mucho tiempo sin lavarse el pelo. Por lo tanto, lavarse la cabeza tres veces a la semana, en días alternos, puede ser la mejor solución. Y sí, puedes y debes apostar por productos que limpien el cuero cabelludo sin resecar las puntas.

Hidrátate, siempre y para siempre

Como hemos mencionado anteriormente, el pelo rizado tiene una fuerte característica del pelo liso (raíces grasas) y una fuerte característica del pelo rizado (puntas secas). En primer lugar, procura no sólo higienizar tu cabello al lavarlo, sino también hidratarlo. Y a la hora de hidratar, intenta elegir mascarillas más ligeras para que tu pelo no acabe pesado. Esta es la regla: no puedes usar demasiados aceites, como sucede con el cabello rizado. Pero, no sirve de nada utilizar productos muy neutros, porque el pelo se reseca.

¿Peinar el cabello ondulado al seco? ¡NUNCA!

Al igual que el cabello rizado, el ondulado no puede cepillarse en seco. Esto suele generar un volumen instantáneo y excesivo. El consejo, por tanto, es quitar los nudos con ellos mojados o húmedos y, a partir del momento en que las mechas se están secando, utilizar sólo las manos para amasar las ondas de abajo a arriba.

No te despeines demasiado

Agitar demasiado el cabello ondulado es pedir que las ondas se vuelvan marchitas y sin forma. Trata de no exagerar tu mano en él, especialmente en los flecos que tienden a ser más rectos.

Dale un acabado

El pelo ondulado pide un poco de «algo extra» después del lavado, ¿sabes? Esto significa que, sí, hay que hacer algunos retoques. Puedes optar por cepillarlo y tenerlo más recto, o tal vez quieras que las ondas adquieran más cuerpo. Si eliges la primera opción, los expertos son unánimes en recomendar productos que protejan tu cabello del calor del secador o de la plancha.

Si decides dejarlo rizado, la buena noticia es que es casi como «ir al natural». Puedes utilizar una crema de peinado, siempre que sea ligera y de textura fluida para que tu pelo no se quede estancado. Entre las técnicas de acabado, el peinado tradicional (que se suele utilizar en los cabellos rizados) es el más recomendable para que las ondas queden bien definidas: basta con aplicar la crema de acabado mechón a mechón, tirando suavemente con los dedos hacia las puntas.

Si lo prefieres, un buen consejo es utilizar champús y acondicionadores adecuados a tu tipo de cabello (que higienizan e hidratan sin necesidad de ningún otro producto), aclarar bien, desenredar y ser feliz. No hay reglas, no hay patrones, no hay neurastomas. Cada día estará marcado por un movimiento único de su cabello.

El día después del cabello ondulado

El día después del cabello ondulado no siempre es fácil, ¡y eso está bien! Puedes intentar aliviar la resaca del encrespamiento cambiando tu funda de almohada tradicional por una de satén: reduce la fricción de las hebras sobre el tejido y ayuda mucho en el día después. Y, si tu pelo se despierta encrespado, una sugerencia es pulverizar agua para revitalizar las zonas que necesitan un poco de ayuda; vale la pena añadir un poco de acondicionador o leave-in, pero no demasiado para que tu pelo no se vuelva pesado y pierda sus ondas para siempre.

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